APRENDER DESDE EL JUEGO: “MAHATMA”
Estamos a muy pocos días de la celebración de la Navidad. Por si no lo recuerdas, nació a partir de una tradición impuesta por la Iglesia Católica en el año 354 después de Cristo. La misma fue iniciada por el Papa Julio I, aunque recién en el año 529 el emperador Justiniano fijó la fecha en el calendario.
De niño siempre les preguntaba a mis padres por qué se festejaba el 25 de diciembre y no en otra jornada. Jamás me dieron una respuesta que aplacara mi curiosidad.
Si bien se conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret en Belén (Palestina), lo cierto es que no hay registros oficiales sobre esto en el Antiguo o Nuevo Testamento, que forman parte de la Biblia. Es más, diversos estudios de historiadores indican que el natalicio de Jesús se dio entre abril y mayo.
Lo importante para mí es que la fecha en que se celebra la Navidad es ideal para potenciar valores como la generosidad, el amor, y la amistad.
Recordar a Mohandas Karamchand GANDHI es enaltecer esos valores. Su vida ejemplar y su espíritu de entrega hacia el otro, se convirtieron en la imagen de la pureza que millones de personas necesitaron para desear ser libres e independientes.
El mundo entero lo consideró un héroe universal que inspiró el ejercicio de las virtudes a través de experiencias concretas de la mente y el cuerpo.
Entendió que podía llegar a transmitir hondamente sus enseñanzas si se volvía un maestro en carne y hueso de las transformaciones que él predicaba.
Su búsqueda incansable de la verdad lo transformó en un santo que profetizaba a partir de sus experimentos de evolución en busca de la sencillez y la espiritualidad.
A partir de la lectura de los libros sagrados y las conversaciones interreligiosas con cristianos y musulmanes, pudo comprender el verdadero valor de la fe con Dios más allá de cualquier credo.
Heredó la devoción religiosa de su madre y la austeridad de su padre sobre las que cultivó su educación moral y la cultura del corazón en desmedro de la educación literaria. Se animó a transgredir las tradiciones hindúes que sometían a los niños a los matrimonios infantiles y consideraban a la mujer como una posesión del hombre, y les brindó otro destino a sus hijos y creció al lado de su esposa, fiel seguidora de su lucha.
Instó al pueblo para que nunca bajara los brazos, y les aconsejó que siempre se aferraran a Dios ante las adversidades, porque poseía la firme convicción de que “la recompensa se encontraba en el esfuerzo y no en el resultado; que un esfuerzo total era una victoria completa”.
Bregó porque su pueblo comprendiera que, si protestaban ante la Corona británica a través de medios violentos, la libertad que les otorgarían también sería violenta.
Se desprendió de todas sus posesiones y bienes materiales porque entendió que solo de ese modo podía seguir buscando la pureza de la verdad, con la certeza de que “los grilletes de oro eran mucho peores que los de hierro”.
Cuando fue por primera vez a la cárcel, con motivo de encabezar la marcha pacífica por la frontera de Transvaal, vedada exclusivamente para los de su raza, explicó que para él “ir a prisión era un honor cuando el gobierno del país era injusto”.
Dejó testimonio de todas sus experiencias para alcanzar el grado máximo de un corazón puro y un espíritu verdadero en textos escritos, como su autobiografía. De ningún modo lo hizo para que se tomaran como lecciones de aprendizaje, sino como experimentos personales que él había perseguido para convertirse en un alma grande.
Educó a los niños y muchachos que vivieron con él en las distintas comunidades, aun cuando los jóvenes ya crecidos le representaron todo un desafío, porque poseía la íntima convicción de que la educación moral y del corazón debía ser impartida durante los primeros años de la infancia.
Entre sus seguidores de las granjas, alojó la semilla de la tolerancia y el diálogo para que los hindúes aceptaran a los intocables, y los musulmanes e hindúes respetaran y acompañaran sus ritos religiosos, predicando a menudo: “Puesto que soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio”.
Albert Einstein homenajeó al Mahatma al declarar que “las generaciones del porvenir apenas podrán creer que un hombre como este ha caminado por la tierra en carne y hueso”.
Cuando fue asesinado, el jefe del primer gobierno de la India independiente, Jawaharlal Nehru, fue el portavoz del dolor que sufrió el mundo entero, al proclamar: “La luz que iluminaba nuestras vidas se ha extinguido”.
Fuente: Jáuregui Lorda, Natalia Paulina, “Ghandi”, Aguilar, 2013.-
ACTIVIDAD PARA PENSAR
A JUGAR!
Una vez al año los aprendices de brujo, las brujas, los hechiceros y las hechiceras llegan desde muchos reinos distintos a un congreso en el cual aprenden pociones y profecías nuevas.
Este año se reunieron en el reino donde Merlín sirve como Mago Mayor. De los treinta aprendices que invitó, sólo dos no pudieron ir, por haber quedado heridos combatiendo con un brusco flujo de dragones.
Cuando los aprendices entran, Merlín le da a cada uno una moneda de oro que debe arrojar al Pozo de la Sabiduría. Si el lanzamiento de la moneda repite el anterior -se trate de cara o cruz- el aprendiz que acierta adquiere un poder nuevo.
El Mago Merlín lanzará la primera moneda de oro. ¿Qué posibilidad habrá de que salga cara?
No tendrás dudas en responder que la probabilidad es de una entre dos, es decir, un 50% de que sea cara y otro 50% de que sea cruz.
Ahora bien, si el problema que se te presentara tuviese varias posibilidades: ¿qué fórmula aplicarías para que te ayude a razonar y tomar un atajo? (La solución la puedes enviar a info@nmoneurocapacitacionludica.com)
Fuente: Jáuregui Muriel Mandell, “Acertijos fantásticos para ejercitar el ingenio”, Zugarto Ediciones, 1995.-