POR DANIEL DEU

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¿CÓMO TOMAMOS DECISIONES? - Una mirada desde las neurociencias (Parte II)

Autor: Dr. Mgtr. Daniel Deu
 
   

¿MIEDO AL RIESGO O A LA INCERTIDUMBRE?

 

Lo primero que debo decirte, es que todavía la neurociencia sabe poco en relación a cómo nuestro cerebro procesa el riesgo.  En segundo lugar, es importante aclarar que riesgo e incertidumbre, como piensan muchas personas, no son sinónimos.  Cuando hablamos de riesgo, los eventos futuros suceden con una probabilidad medible, en cambio, cuando existe incertidumbre el evento es difuso, y aparece cuando la probabilidad no se puede calcular.  Te invito a que tomes una decisión frente a la siguiente situación que es conocida como “la paradoja de Elisberg”.

Supongamos que tienes al alcance de tu mano una canasta que contiene 90 bolas, de las cuales sabes con precisión que 30 son grises y las restantes son blancas y negras, pero, en este caso, desconoces la proporción que existe entre ambas.  Procedes a extraer una primera bola; a sabiendas de que tienes dos opciones de apuesta:

  1. Apostar que saldrá una bola gris.
  2. Apostar que va a salir una bola negra.

¿Qué opción elegirías? ______________

Paso siguiente, introduces la bola que acabas de sacar en la canasta, y luego de ello, vuelves a sacar una segunda bola.  Ahora tus opciones de apuesta son:

  • Apostar que va a salir una bola gris o blanca.
  1. Apostar que va a salir una bola negra o blanca.

¿Por cuál opción te decides? ____________

 

Debes saber que para estos casos tengo una habilidad especial casi “mágica”, puedo anticipar tú decisión.  Es muy probable que elijas la OPCIÓN I frente la II, y la OPCIÓN IV frente a la tres.  ¿Y por qué?  Por mi habilidad especial; en absoluto, porque tu cerebro ha hecho el siguiente análisis:

OPCIÓN I: tengo un tercio de probabilidades de ganar.

OPCIÓN II: desconozco la probabilidad de ganar.

OPCIÓN III: me ocurre lo mismo que con la opción anterior.

OPCIÓN IV: tengo dos tercios de probabilidades de ganar.

 

A modo de conclusión te diré que tenemos aversión a la ambigüedad.  Esto quiere decir que preferimos el riesgo a la incertidumbre.  Para algunos investigadores esto puede relativizarse; según ellos, depende del hecho de que las probabilidades están ocultas para quien toma la decisión en lugar de ser completamente incognoscibles.

 

        ¿ES FUTURISTA NUESTRO CEREBRO?

 

Imagina que estás jugando con un amigo una partida de ajedrez; te han tocado las piezas blancas y en este preciso instante estás pensando cuál será tu tercer movimiento.  ¿Qué hace tú cerebro?  Está procesando y simulando una cifra realmente estrepitosa de alternativas: más de ciento veintiún millones de posibles jugadas.  Ahora piensa en los movimientos que podrás ejecutar a partir de la cuarta jugada, lo que no te recomiendo es que intentes calcular cuáles serán las consecuencias favorables o desfavorables de tus decisiones.

La gran dificultad de tomar una decisión prospectiva radica en la necesidad de realizar simulaciones mentales del futuro con todo lujo de detalles, provistas de colores, sonidos, olores y sabores, además de sensaciones y emociones.  Es en este tipo de decisiones es fundamental utilizar la “inteligencia lúdica”, ya que una de las grandes propiedades del juego consiste en la forma espontánea de imaginarse escenarios posibles.  La decisión requiere simular qué cosa viajará al futuro, el contenido y el continente, la mente y el cuerpo.  

 

Se ha llegado a la conclusión que, en relación a las conexiones entre la mente y el cuerpo, éstas no siempre son conscientes.  Ha quedado establecido por las neurociencias que para las decisiones prospectivas se requiere simular tanto la mente como el cuerpo físico en el futuro, en un proceso global en el que intervienen las cortezas prefrontales, premotora, sensorial y somatosensorial.  Para que puedas entenderlo, piensa en dos de tus músicos preferidos; te has enterado de que muy pronto darán un recital en vivo.  Solo tienes dinero para ir a ver a uno de los dos.  Debes decidir: ¿a cuál de ellos irás a ver?  Si prestas atención, surgirán sensaciones y emociones que experimentarás durante el proceso de decisión, y que provienen, en gran medida, de las simulaciones mentales que tu mente y que tu cuerpo, están simulando en el futuro.  Precisamente estas sensaciones y emociones añaden realismo a los futuros simulados, lo que permite que puedas distinguir mejor cuál será la opción más conveniente para tu bienestar y satisfacción.  Cuando participo en mi función de consultor de negocios, en la elaboración del planeamiento estratégico de una empresa o el armado de un “Balanced Scorecard” (tablero de comando), experimento este tipo de sensaciones y emociones vibrando los resultados futuros, en el aquí y el ahora.

¿DISPONEMOS DE UN SENTIDO INTUITIVO?

 

Te voy a pedir que mires por un instante la siguiente figura, y sin la necesidad de hacer un conteo preciso, pienses cuántos círculos contiene.  

Cuando los cuentes uno por uno, comprobarás que el número que pensaste se aproxima bastante a la cantidad exacta de puntos negros que contiene el círculo.  ¿Y cuál es la explicación de esto?  Solemos llamarlo numerosidad de conjunto.  Con la ayuda de nuestra retina, más precisamente en el Área visual V5 que es la encargada de la percepción de movimiento; podemos reconocer números grandes.  Nuestras decisiones perceptuales se basan mayoritariamente en la información que existe “en el afuera” en el momento presente.  Lo importante aquí es entender cómo nosotros interpretamos esa realidad exterior.  Tal vez, lo que yo esté viendo e interpretando sea diferente a tú propia percepción.  A modo de ejemplo: ¿Qué ves en esta imagen?  En realidad, el joven nos está mirando de frente o nosotros lo estamos viendo de perfil.

 

Puede darse que a la hora de tener que tomar una decisión no estemos de acuerdo, ya que cada uno tendrá una mirada diferente de la información sensorial que recibimos del contexto.   En lo que sí estaremos de acuerdo, es que quién deba ejecutar la decisión será el responsable de las consecuencias que ésta traiga aparejada.  ¿Se puede achicar el margen de error?  Algunos investigadores, como el caso de Shawn Green, aseguran que la práctica de videojuegos puede ayudar a tomar mejores decisiones perceptuales.  Considera que su afirmación está directamente relacionada con la numerosidad de conjunto que antes hemos mencionado.  Los videojuegos de acción no requieren que el jugador cuente objetos explícitamente, lo verdaderamente importante aquí es saber cuántos enemigos hay agazapados, cuántas balas quedan, y así sucesivamente.  Esto hace que los videojugadores desarrollen un mejor sentido intuitivo del número, y de esta manera, las decisiones perceptuales gozarán de un menor margen de error en relación con lo que se percibe de la realidad circundante.

 

        LOS VALIOSOS APORTES DE LA NEUROECONOMÍA

 

Sin lugar a dudas, a los hombres de negocios, y en general, a quienes queramos lograr alguna ventaja financiera, nos interesa saber algo acerca del valor económico de una decisión.  Para ello debemos recurrir en primera instancia a Sigmund Freud y sus estudios acerca de nuestra actividad mental.  La neurociencia ha demostrado que el inconsciente es el motor genuino de nuestras acciones, y que casi toda la actividad mental es inconscienteCon esto quiero decirte que cuando tomamos efectivamente una decisión, desconocemos que segundos antes, nuestro cerebro ya la tomó por nosotros.  Siendo esto así, cabría preguntarse: ¿Gozamos realmente del libre albedrío?  Este es un tema apasionante que está bajo el estudio de las neurociencias, y que aún no se ha llegado a una conclusión contrastable científicamente.  Lo que sí sabemos, es que nuestra consciencia no puede dar comienzo a una acción, pero sí puede filtrarla y moldearla.  En otras palabras, puede frenar la acción inconsciente.  Lo que sigue siendo un enigma es si la decisión consciente de frenar una acción viene también de otra semilla inconsciente.  Aquí la pregunta sería: ¿puede el cerebro observarse a sí mismo?

 

Supongamos que eres el asesor de una importante empresa automotriz que fabrica automóviles de bajo consumo y, a la vez, baja prestación de servicios (velocidad, deportividad, etc.).  Esto conlleva a que su andar sea más económico, pero su manejo menos divertido.  La competencia por su parte se dedica a fabricar vehículos de alto consumo y alta prestación de servicios.  Esto trae aparejado para el cliente mayores costos de combustible, pero a cambio tendrá como compensación, un manejo súper atractivo.  La situación del mercado establece que ambas empresas cuentan con una cartera similar de clientes.  Imagina ahora, que recibes el llamado de un superior solicitándote que desarrolles una estrategia comercial que le permita a la compañía romper el equilibrio de mercado existente.  ¿Qué harías?  ¿Fabricar un automóvil parecido al que tienen?  ¿Uno similar al competidor?  ¿O acaso convendría un modelo diferencial?  A modo de ayudita te sugiero que tengas en cuenta el efecto compromiso y el efecto atracción.  Si esta información no te resulta suficiente y tu cerebro retrasa la decisión, no dudes en escribirme.

 

                                                                                               

       RECOMENDACIONES DEL CHEFF

 

Si queremos enfrentar los nuevos paradigmas y salir airosos de los continuos desafíos tecnológicos, en especial, los “feroces” avances relacionados con la inteligencia artificial, te sugiero que comiences a prestarle mucha atención a tu cerebro, ya que en él se encuentran las respuestas a los siguientes interrogantes:

 

  1. ¿Tomamos decisiones libremente? Si bien la neurociencia no tiene una respuesta precisa a esta pregunta, el hecho de que nuestro inconsciente tenga una participación activa en la toma de decisiones, genera muchas dudas acerca del libre albedrío.
  2. ¿Los mecanismos que utilizamos para acumular información sensorial, nemónica y prospectiva son los mismos? Es muy preocupante saber que nuestra memoria episódica es regrabable; es una simulación mental aproximada del pasado, carente del brillo, la intensidad y los detalles de las vivencias directas.  Está a cargo de nuestra imaginación cubrir silenciosamente con otras imágenes los agujeros que no podemos recordar.  Esto nos lleva a la conclusión de que la información que utilizamos para tomar decisiones es incompleta y está sesgada por aproximaciones.
  3. ¿Cuál es el papel del sueño en la toma de decisiones? De seguro has oído en boca de otras personas: “lo he consultado con mi almohada”. La principal función del sueño es la “reparación” cerebral, además de beneficios a nivel inmunitario, cardiovascular, metabólico y emocional.  El sueño tiene la importante función de archivar en la memoria los aprendizajes recibidos durante nuestra vida cotidiana; también es el responsable de descargar esa información y utilizarla en los procesos de la toma de decisiones.
  4. ¿Qué algoritmos de la inteligencia artificial pueden imitar la toma de decisiones de los humanos? Existe una gran preocupación en relación a la inteligencia artificial y nuestra continuidad en los puestos de trabajo.  Es sabido que nadie quiere quedar “fuera del juego”.  Para ello es de suma importancia “despertar nuestra inteligencia lúdica”, y utilizarla para potenciar y desarrollar el pensamiento creativo.  Los humanos, a diferencia de las máquinas, poseemos dos grandiosas habilidades: la imaginación y la fantasía.  Desarrollar nuestro talento creativo es una decisión clave para poder “asociarnos” a la inteligencia artificial, resolviendo los enigmas y minimizando los riesgos que presentan los nuevos paradigmas en todos los niveles a nivel público y privado.

ACTIVIDAD PARA PENSAR

¡A JUGAR!

Para que puedas recompensar a tus neuronas luego de la lectura de este artículo, te invito a que resuelvas el siguiente desafió, que tiene dos etapas.  Etapa (1): en el tablero hay 14 monedas; cualquiera de ellas puede saltar sobre cualquier otra, y la moneda sobre la que se saltó es retirada del tablero.  ¿Puedes lograr que quede solamente una sola moneda en el tablero? Etapa (2): tendrás una recompensa mayor si logras que la moneda final quede en el centro del tablero.  Envía tu respuesta a: danieldeup@gmail.com

 

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