POR DANIEL DEU

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CULTURA ARGENTINA (Parte V) - “Nace el lunfardo y se populariza”

Entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, las cosas empezaron a llamarse de distinta manera en Buenos Aires, Rosario y otros grandes centros urbanos de la Argentina.  Mientras los bacanes empacaban guita a la gurda y la cana metía en gayola a los chorros, iba naciendo un nuevo vocabulario: el lunfardo.

 

Esta parla rantifusa

El lunfardo, parla porteña surgida a fines del siglo XIX, nació en el ambiente marginal de los barrios pobres como producto de la convivencia entre los inmigrantes y la población local.  Todavía se debate si se trataba, originalmente, de un “argot” secreto delincuencial o si, como afirma, José Gobello, presidente de la Academia Porteña del Lunfardo, era “algo así como el nivel de lengua de los compadritos y cantinfleros” de esa época.

Lo cierto es que, usado al principio por gente “del ambiente” -presidiarios, ladrones, rufianes y “sujetos de malvivir” en general-, a poco de andar comenzaría a divulgarse y popularizarse, en especial por obra de los sainetes costumbristas y ese vehículo de la cultura popular que llegaría a todos los ámbitos sociales: el tango.

Expresiones como mina, faso, cana, gamba, escrachar, chamuyar o yeite se harían de uso masivo, hasta convertirse en simples “argentinismos” para la Real Academia.  Como dice el poeta Hugo Enrique Salerno, “a los ladrones de mi ciudad les robaron el idioma: todo el mundo se los usa”.

 

Yo vengo de todas partes

Al modo del habla entreverada, entre italiano y español acriollado, característica del “cocoliche” de los sainetes, el vocabulario lunfardo toma préstamos de los más diversos orígenes.  Incluye términos de la más pura cepa gallega, como gayola (jaula, y de ahí, calabozo); del argot madrileño como guita; del más puro ligur genovés, como fiaca y todos sus derivados; del lenguaje prostibulario de Marsella, como mina y macró.  Pero también incluye aportes quechuas: taita, sinónimo lunfardo de compadre o “guapo”, en la lengua oficial del imperio incaico significa lisa y llanamente “padre” y es un tratamiento de respeto a una persona mayor o de relevancia.

 

Fuente: Clarín, “Billetes y estampillas de los 200 años: muchas monedas y ninguna.  Revista 5, Arte Gráfico Editorial Argentino, 2010.-

ACTIVIDAD PARA PENSAR

A JUGAR!

Las figuras que tienes abajo representan una escena habitual en los primeros años del siglo XX en el puerto de Buenos Aires: la llegada de inmigrantes.  A primera vista se ven iguales, sin embargo, si prestas suma atención verás que existen 10 diferencias entre ambos dibujos.  ¡A mirar con atención, descubrirlas, y luego señalarlas!

(La solución la puedes enviar a info@nmoneurocapacitacionludica.com)

 

Fuente: “Activa tu mente: entrenamiento cognitivo”.  GIDESA, 2023.-

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