CULTURA ARGENTINA (Parte VI) - “Nace el tango”
El tango, surgido en las “orillas” de Buenos Aires y Montevideo, tiene múltiples orígenes que se combinaron hacia a fines del siglo XIX para dar por resultado la música popular urbana por excelencia en ambos márgenes del Río de la Plata. Despreciado como “orillero” y “prostibulario” al comienzo, para el Centenario estaba ganando espacios en el centro y pronto se popularizaría.
Un morocho rioplatense
La palabra “tango” es de inconfundible raíz afroamericana, y era el nombre que desde la colonia recibían las danzas y los lugares de baile de la población negra. Pero, como género musical, el aporte africano se ve mezclado, como todo morocho rioplatense que se precie, con aportes variados: la habanera cubana, el chotís madrileño, el tanguillo andaluz, la milonga afroamericana definitivamente acriollada e instrumentos y maneras de componer e interpretar traídos por la imaginación masiva de italianos, alemanes, franceses y judíos.
En su inicio, el conjunto típico estaba formado por violín, flauta y guitarra, al que pronto se agregaría una “voz” insustituible: la del bandoneón. El costoso piano llegaría cuando el tango se popularizase lo suficiente como para que los conjuntos pudiesen darse el lujo. Finalmente, el trío o cuarteto inicial crecería hasta convertirse en “orquesta típica”.
Las orquestas
Para el tiempo del Centenario, una de las orquestas más famosas era la de Vicente Greco. Su repertorio aún mostraba el origen orillero de sus tangos: “El Queco” (es decir, el prostíbulo), “Venus”, “Sacudime la persiana”, “Cobrate y dame el vuelto”, “La cara de la Luna”, “El taita”, “Rico tipo”, y “El criollito”. Algunos eran de autores anónimos. Otros llegarían a hacerse famosos, como Alfredo Gobbi padre y Ángel Villoldo, cuyo “El choclo” se convertiría en clásico.
Fuente: Clarín, “Billetes y estampillas de los 200 años: muchas monedas y ninguna. Revista 6, Arte Gráfico Editorial Argentino, 2010.-
ACTIVIDAD PARA PENSAR
El juego de los dados es uno de los juegos más antiguos de la humanidad. Los dados se usaron en todo Oriente desde tiempo inmemorial, como lo demuestran los hallazgos arqueológicos en antiguas tumbas que datan del quinto milenio antes de Cristo. Existían también dados cúbicos como, por ejemplo, los que se utilizaban para el juego del Senet en el antiguo Egipto, una actividad tan importante que incluso se observa en los jeroglíficos, desde el 3100 a.C. Entre los dados más antiguos se encuentran en el Real Cementerio de Ur en el Sur de Mesopotamia (actual Irak) de 2400 a.C. Heródoto, un antiguo historiador griego, que vivió en el siglo quinto antes de Cristo, atribuyó la invención a los pueblos de Lidia, una antigua región histórica situada en el oeste de Asia Menor. El juego de los dados se menciona en Rig-Veda, definido como el libro más antiguo de la humanidad y uno de los textos filosóficos y mitológicos más importantes del hinduismo. El dado también está en la lista de juegos de Buda. Numerosos hallazgos arqueológicos han demostrado que los dados como juego fueron utilizados por los Esquimales, Mayas, Aztecas, pueblos de África y las islas de Polinesia. Los dados más antiguos encontrados en Italia se remontan a los tiempos etruscos; Tenían seis caras, eran de marfil y estaban adornadas con letras y no con números.
Precisar en dónde y quién fue el primero en utilizarlos es una tarea bastante difícil, lo que te voy a proponer a continuación te resultará mucho más sencillo que descubrir el verdadero origen de los dados. En la figura se presentan cuatro dados. Hay uno de ellos que es diferente al resto. ¿Cuál es?
(La solución la puedes enviar a info@nmoneurocapacitacionludica.com)
Fuente: “Entertain your Brain”. Published by Sterlilng Publishing Co, Inc., 2007.-