“DESCORCHÁ TU CREATIVIDAD”
“Vino, un sorbo de este bañará los lánguidos espíritus en un goce que supera la dicha de los sueños. Sed sabios y probadlo”. John Milton
Pensaste alguna vez que el vino es un medio idóneo para aumentar el desarrollo de nuestro potencial creativo. Me imagino que no; siendo totalmente sincero, nunca se me hubiese ocurrido que vino y creatividad podrían ir juntos y de la mano.
La dolce vita significa en italiano “una vida dulce, entrañable”. Los franceses tienen una expresión similar, joie de vivre, que significa “la alegría de vivir”. Pero ¿qué tenemos en los Estados Unidos ¿La hora feliz?
¿La hora de tomarse una Miller? Necesitamos ayuda.
La mayoría de los italianos tienen más sentido de la historia que los estadounidenses. Después de todo, son descendientes de los romanos y aunque la Italia moderna como país unificado es joven, tiene un profundo sentido de conexión con su historia. La cultura italiana también hace más hincapié en disfrutar el momento presente, sobre todo cuando comen. A la hora del almuerzo, por ejemplo, todo se detiene cuando aparece el bol de pasta humeante con salsa de tomates frescos, un toque de ajo y albahaca, quizá un poco de queso pecorino rallado rociado por encima y algunas escamas de ají rojo picante.
Además, siempre parece haber tiempo para apreciar el color y el aroma del Chianti, tiempo de respirar, tiempo para ser. Ayuda, por supuesto, estar rodeado por la mágica luz toscana que ilumina los viñedos y los campos de la lavanda salpicados de blancas mariposas danzantes, sin embargo, esta misma sensación de presencia y disfrute se puede evidenciar en una trattoria concurrida en el centro de Roma o de Florencia.
En los Estados Unidos, muchas personas ni siquiera sacan tiempo para almorzar, sino que se comen cualquier cosa a la carrera. Tampoco tienen tanta conciencia de la historia, más bien se enfocan en el futuro. El punto importante es que vivimos en un mundo cada vez más conectado y que tenemos una oportunidad sin precedentes de incorporar las lecciones históricas de diversas culturas y
tradiciones mientras vamos preparando un futuro mejor para nosotros, nuestras familias, organizaciones o comunidades. El elemento que falta, para muchos, es la habilidad de disfrutar el momento presente.
Apreciar el buen vino es un pasaporte para el momento presente. Una forma simple de ponerle más dolce a nuestra vita. Una bendición diaria. Tal como Einstein anotaba: “Hay dos formas de vivir la vida: una es como si nada fuera un milagro, la otra es como si todo fuera un milagro”. Hoy en día, asombrosamente, hay más vinos magníficos provenientes de más partes de la tierra, que nunca antes. Es posible recorrer el mundo sin levantarse de la mesa. Es posible llenar la copa con la esencia del suelo, el sol y el alma de diversas regiones de la tierra, desde el Valle Barossa en Australia hasta la Ribera del Duero en España; desde Santa Bárbara hasta Saint Émilion. El buen vino es arte que se puede beber, poesía líquida que, leída con el espíritu apropiado, nos transporta a nuevas esferas de presencia, jovialidad y alegría.
ACTIVIDAD PARA PENSAR
Ahora tendrás la oportunidad de comprobar por ti mismo si realmente el vino es un medio para mejorar nuestra creatividad y explorar todo el potencial de ambos hemisferios cerebrales para desarrollar también la inteligencia sensorial y social.
Imagina que sobre una hermosa mesa de madera se encuentran alineadas seis copones de vino. Una de ellas está vacía, otra con vino por la mitad, la tercera vacía, y así sucesivamente, vacía y por la mitad. Se te permite mover apenas solo una de ellas, ¿cómo harías para alterar el orden de tal manera, que queden tres vacías de un lado y tres conteniendo vino por la mitad, del otro lado?
