POR DANIEL DEU

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LA DEPRESIÓN DE 1929

El crac producido en la Bolsa de Nueva York el 29 de octubre de 1929, fue un acontecimiento de extraordinaria magnitud que tendría repercusión mundial.  Supuso menos que el colapso de la economía capitalista mundial, que parecía atrapada en un círculo vicioso donde cada descenso de los índices económicos (exceptuando el desempleo, que alcanzó cifras astronómicas) reforzaba la baja de todos los demás.

La dramática recesión de la economía industrial de Norteamérica no tardó en golpear al otro gran núcleo industrial, Alemania.  Se produjo una crisis en la producción de artículos de primera necesidad, tanto alimentos como materias primas, dado que sus precios, que ya no se protegían acumulando existencias como antes, iniciaron una caída libre.  Esta situación supuso el hundimiento de muchos países, entre ellos Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia, Cuba, Chile, Egipto, Ecuador, Finlandia, Hungría India, México, Nueva Zelanda, Países Bajos, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, etc., cuyo comercio exterior dependía de unos pocos productos primarios.  En definitiva, ese fenómeno transformó la Depresión en un acontecimiento literalmente mundial.

Para quienes, por definición, no poseían control o acceso a los medios de producción (salvo que pudieran retornar a las aldeas al seno de una familia campesina), es decir, para los hombre y mujeres que trabajaban a cambio de un salario, la principal consecuencia de la Gran Depresión fue el desempleo en una escala inimaginada y sin precedentes, y por mucho más tiempo del que nadie pudiera haber previsto.  De ahí el impacto traumático que tuvo en la política de los países industrializados el desempleo generalizado, consecuencia primera y principal de la Gran Depresión para el grueso de la población.

 

El único país que había rechazado el capitalismo, la Unión Soviética, parecía ser inmune a sus consecuencias.  Mientras el resto del mundo, o al menos el capitalismo liberal occidental, se sumía en el estancamiento, la URSS estaba inmersa en un proceso de industrialización acelerada, con la aplicación de los planes quinquenales.  Entre 1929 y 1940, la producción industrial se multiplicó al menos por tres en la Unión Soviética, cuya participación en la producción mundial de productos manufacturados pasó del 5 por 100 en 1929 al 18 por 100 en 1938, mientras que para el mismo período la cuota conjunta de los Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia disminuyó del 59 al 52 por 100 del total mundial.  Además, en la Unión Soviética no existía el desempleo.

Sin entrar en los detalles, dos cuestiones estaban en juego.  En primer lugar, urgía la reconstrucción de la economía alemana.  El segundo aspecto destacable de la Depresión era la incapacidad de la economía mundial para generar una demanda suficiente que pudiera sustentar una expansión duradera.  Lo que hacía que la economía fuera especialmente vulnerable es que los prestatarios que recibieron crédito, no utilizaban el dinero para comprar los bienes de consumo tradicionales, necesarios para subsistir, cuya demanda era, por tanto, muy inelástica: alimentos, prendas de vestir, etc.  Por pobre que uno sea, no puede reducir la demanda de productos alimentarios por debajo de un nivel determinado, ni si se duplican sus ingresos, se doblará dicha demanda.

A pesar de la difícil situación por la que atravesaron cientos de miles de personas, algunos negocios se expandieron.  Como anécdota interesante, tal vez no es tan sorprendente que en las tristes ciudades del desempleo generalizado surgieran gigantescas salas de cine, porque las entradas eran muy baratas, porque los más jóvenes y los ancianos, los más afectados por el desempleo, disponían de tiempo libre y porque, como observaban los sociólogos, durante la Gran Depresión los maridos y sus esposas tenían más oportunidades que antes de compartir los ratos de ocio.

ACTIVIDAD PARA PENSAR

¡A JUGAR!

Observa el cuadrado mágico.

Tiene la particularidad de que sólo requiere dos números diferentes.  Coloca estos dos números, a razón de uno por cuadrado, de manera que los números diecinueve y veinti nueve aparezcan en cada fila horizontal, vertical o diagonal, según lo indicado.  No se permite utilizar números negativos.  

(La solución la puedes enviar a direccionnmo@gmail.com).

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