PRIMERAS EXPRESIONES DEL AJEDREZ EN LA ARGENTINA (Parte IV) “El Torneo de La Haya (Holanda) 1928"
Junto a los juegos de verano que se disputaron en la ciudad de Amsterdam, en los Países Bajos (Holanda), se realizan también la competencia ajedrecística olímpica, la que tuvo lugar en la capital del país, en La Haya, entre el 21 de julio y el 6 de agosto. Se hizo en el Binnenhof, un complejo de edificios, centro político histórico del país, en el cual se aloja el Parlamento holandés desde 1446. Binnenhof en idioma holandés, literalmente significa “ Corte Interior”.
Participaron 17 países, con un total de 86 jugadores, bajo la modalidad de todos contra todos y a lo largo de 16 rondas.
Sin argentinos en esta porfía individual, el local Euwe era uno de los favoritos junto a Steiner. Y se debieron ver las cara en la primera rueda, donde Euwe resultó vencedor, cobrando un impulso inicial al redondear un espectacular 7 y medio en 8 en la primera fase, ratificando claramente su posición de favorito.
En el torneo por equipos se impuso nuevamente Hungría, con una sólida ventaja de 4 y medio respecto del segundo: los Estados Unidos de América, quedando tercera Polonia. La Argentina mejora bastante su performance anterior, al alcanzar el octavo puesto, con un equipo conformado por Valentín Fernández Coria, Carlos Maderna, Luis Palau, Damián Reca y Roberto Grau. Para ese año, el campeón argentino era Grau, por lo que, estaba claro, le correspondía una plaza olímpica.
Sin embargo, lo cierto es que se esperaba bastante más de la actuación argentina. La Nación, promediando la competencia, afirmaba:
“El equipo argentino sigue jugando en mala forma y es difícil esperar una reacción que le permita ocupar la colocación final esperada…la mayoría de los jugadores ha defraudado a la expectativa general y no se explican las razones de su mal comportamiento”.
No obstante, la Argentina luego progresó a punto tal que, a tres fechas del final, La Nación lo resalta, asegurando:
“…después del desastroso debut, prueba que el conjunto argentino, a medida que se desarrollaron las ruedas, mejoró la calidad de su juego, imponiéndose en algunos matches de importancia, que demuestran las injustas derrotas primeras frente a cuadros inferiores cualitativamente” (3 de agosto de 1928).
En definitiva, en una actuación promedio, nuestra delegación jugó 16 encuentros, de los cuales ganó 7, empató 2 y perdió 7.
Los más destacados fueron Palau, con 10 en 16 (63%), jugando básicamente en el tercer tablero (aunque en 4 ocasiones se puso al frente del equipo), y Grau, quien comenzó como primer tablero, terminando en el cuarto, haciendo 9 y medio en 16 (59%). Ambos, en una prueba de resistencia y de compromiso absoluto, se desempeñaron en todas las partidas.
Fuente: H.S.N., Sergio Negri y Enrique J. Arguiñariz. “Historia del ajedrez olímpico argentino –la generación pionera 1924-1939-”. Secretaría Parlamentaria, Dirección General de Publicaciones,2012.-
ACTIVIDAD PARA PENSAR
A JUGAR!
CABEZAS PARA SOMBREROS
Custodiar prisioneros era mucho menos entretenido de lo que había imaginado el ogro. Decidió divertirse un poco.
Trajo una caja con cinco sombreros, dos rojos y tres blancos. Después les puso una venda en los ojos a sus tres jóvenes prisioneros y colocó un sombrero sobre cada cabeza.
-Cada uno de ustedes tiene que adivinar el color del sombrero que tiene en su cabeza…sin usar un espejo –dijo el ogro con su voz más terrible-. Les quitaré la venda de uno en uno y los dejaré probar. Si ninguno de ustedes adivina correctamente, morirán todos.
Abel, el mayor, fue el primero.
-No se preocupen –dijo-. Los salvaré –y le pidió que le quitara la venda primero.
Examinó los sombreros que llevaban el hermano y la hermana y después reconoció que no sabía qué color estaba usando él.
Benjamín, el segundo, insistió en que le dieran la próxima oportunidad. Él también estaba seguro de que podía salvar al hermano, a la hermana y a sí mismo. Pero después que le quitaron la venda, tuvo que reconocer que no sabía el color del sombrero que estaba usando.
Después la princesa Paula dijo:
-No necesito que me quites la venda. Puedo decirte de qué color es el sombrero que llevo en mi cabeza.
¿Se fueron los tres libres?
¿Qué color estaba usando Paula?
CLAVES: Como había sólo dos sombreros rojos, tanto Benjamín como Paula no podían estar usando los dos sombreros rojos o Abel habría sabido que él estaba usando un sombrero blanco. En consecuencia, o Benjamín y Paula estaban usando los dos sombreros blancos, o uno estaba usando un sombrero rojo y el otro un sombrero blanco.
Fuente: Muriel Mandell. “Acertijos Fantásticos. Ediciones de Mente, 1986.- (La solución la puedes enviar a danieldeup@gmail.com)